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Desde los comienzos de los años 70, la humanidad ha experimentado un cambio radical e inédito en su historia: cambió su estilo de vida, su organización socio-económica y sobre todo, en su capacidad de comunicación gracias al increíble avance tecnológico.

Uno de los sectores más afectado por este cambio ha sido el sector turístico. Los economistas consideramos que el turismo representa el primer sector económico del mundo: hoy en día el turismo representa el 9.4% del PIB mundial, el 10.9% de las exportaciones totales y un 7.6% del empleo. Tanto en los países “industrializados” como los llamados en “vía de desarrollo”, el turismo representa unas de las principales esperanzas de crecimiento económico.

Sin embargo, el avenimiento del llamado “turismo de masa” también ha traído externalidades negativas: graves consecuencias culturales, ecológicas y sociales. Como consecuencia de la globalización y del incremento de la actividad turística masificada, se producen actualmente importantes impactos negativos en las comunidades anfitrionas y su entorno, en múltiples niveles, desde los meramente medioambientales hasta los sociológicos.

En respuesta a esta situación, desde el principio de los años ochenta se ha tratado de fomentar el turismo desde un punto de vista sostenible, considerando esa la mejor forma de mantener los valiosos recursos que forman la base de la oferta turística actual, a la vez de permitir una explotación racional de los mismos.

Leonel CARABALLO, director MUNDO LEAL

Bolivia: por las alturas plurinacional Quechua y Aymara

Nuestro viaje a un país pluricultural y multiétnico, con una ubicación privilegiada, en el corazón del continente, una topografía sorprendente desde la cordillera de los Andes hasta las inmensas llanuras amazónicas, que se traduce en una multitud de pisos ecológicos. Una historia casi increíble los Aymaras y los Quechuas hasta las civilizaciones amazónicas olvidadas, su contraste étnico y cultural, su folklore y artesanado particularmente ricos y diversificado.
 
Bolivia implica un viaje lleno de contrastes desde la más frondosa selva amazónica,  al Lago Titcaca, la Cordillera Real, el Salar de Uyuni y el Sud Lípez rodeado de imponentes volcanes, o la cuenca amazónica que representa más de la mitad de la superficie del país. Pasando por la ciudad colonial de Sucre, los valles mesotérmicos de Cochabamba, la histórica minería de la plata en Potosi, la campiña subtropical de Santa Cruz, y la capital, La Paz entre muchos más.
 
Bolivia es un rincón del planeta perdido entre montañas y selvas prístinas, una tierra de aventureros y exploradores, de gentes antiguas y ciudades coloniales detenidas en el tiempo. Una tierra de promisión para el viajero en busca de caminos remotos. La biodiversidad de Bolivia es extraordinaria, propia de un hábitat acorde con las diferentes alturas o pisos ecológicos, con especies de flora y fauna muchas veces endémicas.
 
El legado del pasado también es imponente en Bolivia, incluyendo vestigios como Tiwanaku, muchos caminos precolombinos, las ruinas de Iskanwaya, Inkallajta, Samaipata, las Lomas de Moxos entre muchos otros sitios arqueológicos.
 
Hoy en día Bolivia es un país pluricultural y multiétnico, con una gran diversidad de manifestaciones en lo que se refiere a producción de textiles, cerámicas, orfebrería, instrumentos musicales, sin hablar de las celebraciones folklóricas o simplemente de la vida cotidiana en las comunidades originarias.